Mujeres del Siglo 21

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Las asistentes del hogar: ¡La salvación femenina!

Tengo varias cosas que agradecerle a la vida. Una de ellas es el haberme hecho cargo de una casa y de todas sus obligaciones -¡cinismo total!- pero, de lo que estoy más agradecida, es de haber conocido a Yolanda, Haydee y a María.

Estas últimas tres mujeres, que he mencionado, han sido mis “asistentes del hogar”. Esas señoras que te ayudan con la limpieza, la plancha, el lavado de la ropa, la cocina, los niños y para usted de contar. Yo no sólo las llamaría: Asistentes, yo les podría decir “mis costillas”, “mis altas panas”, “mis medias naranjas”. Ellas son la salvación femenina.

Pregúntense durante un minuto ¿qué sería de nuestras vidas sin el apoyo de ellas? La primera respuesta es: ¡NADA! En lo personal, sin ellas, mi vida sería un caos, porque o trabajo o limpio; o limpio o cocino; o cocino o plancho; pero hacer todo eso de manera simultánea es prácticamente imposible.

Es verdad que “echan carro”, pero ¿quién no lo hace? Es cierto que, a veces, nos responden mal o que se molestan cuando le pedimos algo, pero ¿quién no lo hace? También es cierto, que cada vez que nos aumentan la cuota sufrimos y nos duele el bolsillo, pero ¿quién en esta Venezuela no necesita un aumento?

Sean como sean, hablen como hablen, piensen como piensen, las asistentes del hogar son la salvación de una casa y de una familia. Todo, absolutamente todo, lo que hacen me parece perfecto. ¿Detalles? ¿Quién ve detalles? Todo su trabajo es una maravilla, con tal y no tenga que hacerlo yo.

Hoy declaro, y lo haré siempre, un profundo amor por mis asistentes, eso sí, por las honestas, pero amor en fin. Lo que más amo de ustedes es que son mujeres, luchadoras, trabajadoras y en muchos casos cabeza de familia. Mis respetos y mi apoyo incondicional.

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Escrito por Desirée Rojas Tarazón

Simplemente imperfecta. Twitter: @DesiRojas

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